Objetivos de la D.O.P.

El Consejo Regulador es un organismo semipúblico y sin ánimo de lucro, cuya actividad principal es la certificación de producto y la promoción del mismo. Con la certificación del producto, aseguramos al consumidor que el producto que está consumiendo cumple con los requisitos establecidos en su Pliego de Condiciones, aprobado por la Comisión Europea.

Por otro lado, con las campañas promocionales, intentamos dar a conocer una fruta prácticamente desconocida para el consumidor.

Los valores de la Denominación de Origen Protegida son la calidad y la confianza de los consumidores. En estos dos objetivos centramos todos nuestros esfuerzos.

La creación de las Denominaciones de Origen es una iniciativa de la Comisión Europea para favorecer que la población de las zonas rurales, con producciones diferenciadas y de calidad, tengan un reconocimiento que permita al consumidor identificar dicho producto, y para sus productores obtener unas rentas dignas que les permitan llevar a cabo su actividad, evitando así el abandono de las zonas rurales por falta de rentabilidad.

Por un lado, el consumidor sabe que, al comprar un producto certificado por la Denominación de Origen, está comprando un producto de calidad reconocida y certificado, que cumple con las exigencias dispuestas en el Pliego de Condiciones aprobado por la Comisión Europea. Por otro lado, el productor, a cambio de cumplir con unas exigencias adicionales en cuanto al origen de la fruta, trazabilidad y prácticas de cultivo, obtiene un reconocimiento ante el consumidor que reconoce su esfuerzo y trabajo para ofrecerle un producto de calidad, ayudando a mantener la actividad en estas zonas, conservando el paisaje tradicional de la misma, evitando su abandono y la degradación de las zonas rurales.